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Año 1805, Cayetano está entrando
en una radiante primavera juvenil. Por su prestancia física parece un
atleta. Por su empeño en el trabajo, en el estudio y en la piedad se ha
ganado las simpatías de los maestros y del párroco. Cayetano comenzó a percibir en el fondo de su conciencia una llamada interior de seguir más de cerca las huellas del Señor. En el principio era leve como un susurro, pero con el tiempo se agrandó hasta resonar en todas las fibras de su ser, fascinando su corazón e iluminando su futuro. ¿Dónde percibió esa
inspiración? ¿Orando en la iglesia ante el sagrario, saboreando en el
Evangelio el llamado de Jesús a los Apóstoles, leyendo las biografías de los
santos y sus hazañas misioneras, o sintiendo el divino desafío ante el
desamparo de los niños y las angustias de las familias para las que llegaría
a ser paño de lágrimas, ángel de paz y faro de luz? Si el Señor te llama a una
entrega más generosa y a un apostolado más intenso, te esperamos en:
Centro Vocacional de Promoción y Formación
Parroquia Nuestra Señora de los Dolores
Esto de la "vocación" es algo muy importante en la vida de las personas. Algo semejante a lo que ocurre con la "libertad", el "amor", la "justicia"... La vocación es algo de lo que la mayoría de los cristianos piensa algo, pero muy pocos se atreven a hablar: queda en el interior de las personas. ¿Qué pensás vos sobre la "vocación"? ¿Qué significa para vos? Sí, ya sé...; para vos la vocación es la profesión o la ocupación; o es el camino que uno debe elegir para desarrollar al máximo sus cualidades o aptitudes personales; quizás para vos sea una cuestión de gusto, o sea el espacio donde expresar las inquietudes y donde trabajar sea un auténtico placer; para otros, seguramente, será algo relacionado inmediatamente con lo sagrado, y entonces piensan más en la vocación sacerdotal o en la de los religiosos y las religiosas; otros dirán que es un privilegio que Dios otorga a algunas personas elegidas... ¿Será esto...? Mirá, te doy dos pistas que creo que son importantes: 1. la vocación es lo que da sentido a la vida; y por eso es muy importante mantener una actitud de apertura ante ella y de búsqueda. 2. la vocación es
también cuestión de conciencia; y entonces, cuanto más completa sea nuestra
idea de la vocación, más podremos vivir la nuestra y ayudar a otros a
descubrirla y vivirla con alegría y profundidad.
¿Te acordás que te dije que cuanto más sepamos qué es la vocación, más podremos vivir la nuestra y ayudar a otros a descubrirla y vivirla con alegría y profundidad? Por eso, aquí te propongo algunas ideas para que conozcas mejor qué es esto de la vocación. LA VOCACIÓN ES UN ACONTECIMIENTO MISTERIOSO, algo que sucede en la vida de la persona, y que sólo se comprende y se descubre desde la fe y la conciencia de Dios. Y aunque es misterioso, no tiene nada que ver con lo oculto u oscuro. TIENE DOS ACTORES... POR UN LADO DIOS, Padre bueno que nos quiere felices y nos invita a ser, también nosotros, constructores de su sueño sobre el mundo y sobre la humanidad. Por eso sale a nuestro encuentro y nos habla a través de los acontecimientos, las inclinaciones personales, las aptitudes de cada uno; todos estos son mediaciones en las que Dios nos manifiesta su voluntad. ...POR EL OTRO, EL HOMBRE, quien, por ser persona, es capaz de establecer un diálogo también con Dios, escuchar su Palabra, descubrir su proyecto, acoger su llamado, responder con generosidad, colaborar con Él en el misterio de su vocación... Por eso, la respuesta humana es un componente esencial de la vocación; así como no habría vocación si no hay llamado de Dios, tampoco la habría si no hubiera respuesta del hombre: Dios toma la iniciativa pero espera su respuesta libre. SIEMPRE IMPLICA UNA MISIÓN, porque Dios llama motivado por el amor que tiene a cada uno y al pueblo en el cual vivimos; por eso, toda vocación tiene un último destinario: el pueblo. El hombre es llamado por Dios y es enviado a la vez por Él. Por eso, vivir una vocación es asumir una misión en medio del mundo, remediar una necesidad, comunicar un mensaje. Esto tiene algunas consecuencias: 1. Es preciso descubrir, discernir la vocación, y para ello hay que disponerse a entrar en diálogo con Dios. 2. Ya que las situaciones, los acontecimientos, las inclinaciones personales, las aptitudes de cada uno son mediaciones en las que Dios nos manifiesta lo que quiere de nosotros, dialogar con la historia y consigo mismo es dialogar con Dios que llama. 3. La persona llamada es alguien que ha aprendido a salir de sí mismo y de sus propios intereses para buscar los intereses de Dios, que son los mismos intereses del pueblo. Si querés seguir pensando en estas cosas escribinos a mmsscc@netcoop.com.ar
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